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Jun

La rentabilidad del diseño

Como nos dicen Ankerson y Pable (2008), hay que reconocer que el Diseño de Interiores es la única profesión que se encarga de entornos físicos a un nivel íntimo y personal. Poniendo así el énfasis en el hecho de que los interiores, que es donde desarrollamos nuestra actividad humana o donde vivimos, nos condicionan (a todos los niveles).

De este modo no es de extrañar la relación ya establecida entre el diseño de interiores y la psicología. Muchos de los artículos e investigaciones que relacionan el diseño de los espacios de trabajo y la calidad del desempeño del mismo y por tanto la productividad están escritos por psicólogos (puedes ver un ejemplo de la Asociación de Psicólogos Americana en: http://psycnet.apa.org/psycinfo/1995-97723-000).

Entre otros beneficios, el rediseño de los espacios de trabajo hace que muchos procesos se realicen de forma más fácil, que se adapten al estilo personal de trabajar o que se aumente la comunicación entre los grupos. Ver por ejemplo el artículo de Gary Weeler en: http://www.iida.org/content.cfm/the-power-to-be-productive.

Respecto a espacios comerciales también existen argumentos que relacionan el poder de atracción sobre los clientes compradores que tiene el diseño de interior (puedes ver otro ejemplo en http://www.iida.org/content.cfm/the-power-to-engage)

El incremento de actividad en los últimos años en el ámbito profesional del Diseño de Interiores, demuestra el descubrimiento de esta estrecha relación con la productividad en los negocios, el beneficio y por tanto con el retorno de inversión. En España, según el Estudio del Valor Económico del Diseño producido por el Observatorio Español del Diseño, la actividad de consultoría sobre el diseño ha crecido incluso en el periodo de crisis[1].

Reino Unido es el país de nuestro entorno cercano donde el arraigo y volumen de negocio es más fuerte en Diseño de Interiores. El informe: The Value of Design. Factfinder report[2] del Design Council británico recoge amplia y detallada información sobre este sector, concluyendo que de cada 100 libras que un negocio gasta en diseño, obtiene un retorno de 225 libras, o que la probabilidad de que un negocio crezca es mayor en aquellos que invierten en diseño.

En España el diseño en general (englobando a todas sus vertientes) se ha convertido en un factor de desarrollo y crecimiento económico, tal como se expuso en 2005 en el informe Estudio del Impacto Económico del Diseño de la DDI (Sociedad Estatal para el Desarrollo del Diseño y la Innovación, integrada desde 2010 en ENISA –Empresa Nacional de Innovación[3].

Dentro de las actividades del diseño (interiores, producto, moda y gráfico) es el Diseño de Interiores el que cuenta con mayor número de empresas en nuestro país, un 32,4%, según el informe El Diseño en España. Estudio Estratégico (Elaborado en 2001 por la FEEPD (Federación Española de Entidades de Promoción del Diseño)

Este sector de servicios de diseño contaba en la fecha del mencionado informe con unas 4.240 empresas, estudios y autónomos, con cerca de 20.000 diseñadores  profesionales. Siendo el Diseño de Interiores es el que más factura al ano, junto al del producto.

Finalmente hay que señalar que no solo en espacios de trabajo o comerciales se obtiene rentabilidad. En el ámbito residencial, la práctica de realizar un proyecto de Diseño de Interiores, no solo con el objetivo de actualizar el interior a nuevas necesidades funcionales, sino de revalorizar una vivienda en el mercado (home staging) ha ido en aumento.

 

ANKERSON, K. y PABLE, J. (2008) Interior Design. Practical strategies for teaching and learning. New York: Fairchild Books

[1] http://oed.esne.es/publicaciones/estudios [consultado: 09-05-2014]

[2] http://www.designcouncil.org.uk/sites/default/files/asset/document/TheValueOfDesignFactfinde

r_Design_Council.pdf [consultado: 09-05-2014]

[3] http://www.bcd.es/es/page.asp?id=27 [consultado: 09-05-2014]